You Can’t Put Your Arms Around a Memory: 7 canciones labradas en la piedra

A finales de agosto, la energía ilimitada, sin preocupaciones de verano empieza a llegar a su fin. Una nostalgia comienza a asentarse en estos últimos días, como niebla de ensueño que contiene todos las fuertes risas soleadas y noches estrelladas de encuentros sin palabras. A medida que la realidad de temperaturas frescas y responsabilidades complementarias que regresan conformándose para los próximos nueve meses, recuerda que todavía te queda un poco de verano. Para ayudarte a agarrar ese tiempo elusivo un pelín más, el crítico musical de Ecos del vinilo, Ricardo Portmán, ha llegado con un playlist de canciones para una noche de verano.

 


 

Por Ricardo Portmán

La música es memoria y los recuerdos, con su naturaleza efímera, dan tregua a la nostalgia precisamente en esos temas que tienen significados encubiertos. Aunque el malogrado Johnny Thunders cantaba aquello de que no puedes poner tus brazos alrededor de un recuerdo, si se puede dejar vagar la vista por el horizonte de “The Weight”, “Carey” o “Here Comes The Sun” sin sentir que escalamos un imposible.

La búsqueda de esos espejismos del pasado pueden hacernos creer que vivimos tiempos mejores y que podemos conducir a lo Jackson Brown casi sin gasolina y nunca quedarnos varados. Este nuevo playlist se inspira en la sencillez, la belleza y la memoria, ésa que nunca detiene su movimiento de traslación.

Playlist

 

1“I Can’t Explain”, The Who

1964. El primer gran golpe de The Who, tras su single debut “Zoot Suit”/“I’m the Face”. Pete Townshend admitiría frontalmente que se inspiró en el “All Day and All of the Night” de los Kinks en la composición de “I Can’t Explain”. Este sencillo fue grabado en un tiempo donde la banda aun luchaba por liberarse del fango del anonimato, y contaba con una confianza limitada por parte de su sello discográfico. Tan corto era su crédito que se quiso pisar sobre seguro y utilizar a un joven guitarrista de sesión para las bases rítmicas llamado Jimmy Page.

2“The Weight”, The Band

1968. Music from Big Pink es sin duda uno de los discos más importantes de la historia de la música. La banda de bandas, el Band (se hace irresistible el juego de palabras) alzaba vuelo en paralelo con la sombra alargada de Dylan. Alcanzaba su epifanía definitiva en aquella enorme casa rosada de West Saugerties, New York y en cada una de las estrofas de “The Weight”, tema definitivo dentro de una obra colosal.

3“Here Comes The Sun”, The Beatles

1969. George Harrison la compuso al final de un triste invierno, mientras caminaba y tocaba la guitarra acústica con Eric Clapton en el jardín de éste. Su canto esperanzador abriría la cara B del legendario elepé Abbey Road y se convertiría en uno de los máximos hitos en la carrera del músico de Liverpool.

4“Carey”, Joni Mitchell

1971. La chispa de Carey se encendió desde el recuerdo que tenía Joni Mitchell de su estadía en la comuna hippy de la villa de Matala en la isla de Creta. Se rumoreó que estaba inspirada en su breve amorío con James Taylor, pero esto se ha descartado. Su recuerdos de la villa mediterránea y las vivencias junto al chef Cary Raditz son las genuinas raíces de una canción que ocupa un lugar de privilegio en la obra de la cantautora.

5“A Horse With No Name”, America

1971. Una pintura de Salvador Dalí, un extraño caballo creado por M.C. Escher, y el recuerdo de viajes por el desierto de Arizona y Nuevo México fueron las fuentes de inspiración para Dewey Bunnell, el compositor de “A Horse With No Name”. Es llamativo que los demos de una canción con tanto espíritu americano fuesen grabadas en Puddleton, Inglaterra población de la vieja y pérfida Albión. America no volvería a tener un éxito con este mismo calibre.

6“Simple Man”, Lynyrd Skynyrd

1973. El hecho de estar en el mismo elepé que “Free Bird” seguramente sería un handicap para cualquier canción menos para “Simple Man”. Ésta es un clásico indiscutible de los Lynyrd Skynyrd, una de las bandas señeras de la América profunda. El sonido de “Simple Man” sorprende por su fidelidad y seduce por ese auténtico sabor Made in America.

7“Running On Empty”, Jackson Browne

1978. Es el tema más emblemático del músico americano nacido en Alemania. “Running on Empty” se basaba en que Browne siempre que conducía al estudio de grabación iba casi sin gasolina, debido a que como era tan cerca Jackson consideraba que no debía llenar el depósito. Más allá de este trasfondo, la canción se enfoca en el duro día a día de los músicos que se dejan media vida en la carretera para ganarse el sustento.

Ricardo Portman

Ricardo Portmán

Ricardo Portmán es un crítico musical, redactor editorial, y publicitario. Es editor de la revista digital Ecos del vinilo que fundó en 2012. Sus críticas de discos, entrevistas y reseñas musicales se publican en diversos medios internacionales. Analiza una amplia gama de géneros musicales: indie, rock clásico, rock alternativo, pop clásico, folk, blues, country-rock, y new age. Ricardo es español, vivió gran parte de su vida en Venezuela, y actualmente reside en la República Dominicana.
Si pudieras hacer una cosa para simplificar tu vida, ¿qué sería?
Haría esto: “no mind”. Estas palabras están tomadas del film El último samurái, donde el jovencito Nobutada, al ver la torpeza y nerviosismo del Capitán Algren practicando el arte de la espada samurái, le dice que piensa demasiado—en lo que se espera de él, en los que le miran, en lo que él piensa de sus propias limitaciones. El nipón, en un ejercicio de absoluta simplicidad, le dice: “no mind”. Lo cual no significa que no uses la mente, solo que debes dirigirla hacia un punto focal, dejando de lado todos los otros procesos mentales que terminan por ser un lastre. Eso simplificaría mi vida: “no mind”.
Si pudieras hacer una cosa para simplificar la vida de un ser querido, ¿qué sería?
Darles una inyección de voluntad. Le impulsaría a llevar a cabo ese algo que se queda en el tintero y que por lo laboral, lo familiar o por simple dejadez termina por caer en el olvido. Ya sea un proyecto artístico, hacer un curso de cocina o pintarse el cabello de azul. Son esos algos que por inseguridad se quedan en nada pero que cuando se materializan son un mucho y eso simplifica tu vida porque la hace más plena. Te aligera de equipaje emocional y te da una seguridad que se refleja en todas las aristas vitales.
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