Yoga: unirse con lo simple

El instructor de yoga Juan Taveras ve el cuerpo como el instrumento más cercano que tenemos. Sin embargo, nota que con la complejidad del mundo en que vivimos, muchas veces no le prestamos la atención que tanto necesita. Para esto existe el yoga, una práctica que nos conecta con nuestros cuerpos. Las posturas del yoga sirven de manual para utilizar este instrumento—como volver a recargarlo, balancearlo, afinarlo—para una unidad entre los elementos de nuestro ser.

 


 

La palabra yoga significa “union”. Se deriva de la raíz sánscrita “yuj” que significa unir, dirigir, y disciplinar. La palabra española “yugo” también se deriva de la misma raíz sánscrita. Con el el yoga nos conectamos con la vida desde nuestro centro. Nos explica Juan, “Es una práctica de adentro hacia afuera, trabajando en las profundidades de tu cuerpo, mente y espíritu. Nos ayuda a unirnos con nuestro ser, hilando la mente con el cuerpo, el cuerpo con el espíritu.” De esta manera, él afirma que el yoga “nos ayuda a experimentar una vida de bienestar aflorando la sabiduría y la felicidad que hay en nosotros”.

Juan reconoce que muchas personas se pueden sentir intimidadas por el yoga y su posturas más avanzadas. Piensan en el yoga como algo tan complejo que no es para ellos. Pero Juan enfatiza que “el yoga es para todos”. Esta ciencia milenaria tiene cientos de posturas, y volviendo a los más básico cree que todos podemos crecer en una práctica que funciona en acuerdo con nuestros habilidades y necesidades. Es importante clarificar que las posturas básicas no significan posturas obvias—obvias en el sentido que no requieren trabajo y que son ligeras en su efecto. Muchas veces los movimientos más sencillo pueden ser lo más complejos en sus efectos. De esta forma, practicantes de todos los niveles del yoga se pueden conectar con su ser. Unirte con lo simple para empezar, avanzar o refinar la práctica.

Con esto en mente, Juan nos ayuda paso por paso con una postura que ve elemental en su enseñanza y su propia práctica: Sukhasana. También conocida como postura fácil, postura decente, o postura agradable, en Sukhasana se aprende a sentarse de forma cómoda. Para los novatos y las personas con experiencia, este es un buen comienzo de meditación. Sentarse en esta forma al inicio y al final de tu práctica de yoga calma tu cuerpo y mente, dejando una huella positiva. Durante esta postura, tu mente activa y distraída cambiará sutilmente a una mente más enfocada y centrada en tu cuerpo. Esto te ayudará entrar en estado meditativo.

foto2
yogaicon1Sukhasana

Nombres de postura: postura fácil, postura decente, o postura agradable
Descripción básica: una asana (pose o postura) practicada en el yoga similar a sentarse en una posición de piernas cruzadas.
Beneficios: calma la mente; fortalece la espalda; y estira las rodillas y los tobillos.
Nota: Consulte un médico antes de comenzar un régimen de ejercicio. Si tienes una lesión en la rodilla, no se recomienda hacer esta postura. Escucha a tu cuerpo. Si algo no se siente bien o duele, detienes la postura. El yoga nunca debe ser doloroso.

Pasos

1Sentarse
Siéntate en el suelo y extiende las piernas delante de ti.

2Cruzar las piernas
Dobla las rodillas, y cruza la tibia derecha en frente de la tibia izquierda. Abre las rodillas flexionándolas, y mueva cada pie por debajo de la rodilla. Dobla las piernas en dirección a tu torso. Asegúrate de cruzar las piernas en el centro de la tibia en consonancia con el hueso púbico, el ombligo y el esternón.

3Ajustar la pliegue de pierna
Junta más las rodillas hasta que tus pies estén directamente debajo de ellos. Relaja los pies para que sus bordes exteriores descansen cómodamente en el suelo y los arcos interiores se asienten justo debajo de la tibia opuesta. Los dos muslos y las tibias cruzadas deben formar los tres lados de un triángulo con un hueco en su centro. A diferencia de una posición típica sentada con las piernas cruzadas (en el que los tobillos se encuentran metidos cerca de los huesos de sentarse), en esta postura debería haber un espacio cómodo entre los pies y la pelvis.

4Ponerse en los huesos de sentarse
Para sentarse con más fuerza en los huesos de sentarse y ampliar el suelo pélvico, con la mano desliza los glúteos hacia fuera y lejos del hueso. Esto permite que los muslos internos se liberen hacia abajo.

5Colocación de las manos
Coloca las manos en el regazo, las palmas hacia arriba, o pon las manos sobre las rodillas, con las palmas hacia abajo. Mantén las manos suaves y sueltas.

6Alinear la espalda
Amplía las clavículas mientras bajas los hombros. Mueve la columna vertebral superior hacia el centro del cuerpo a medida que levantas y estiras el abdomen. Piensas en crecer para arriba para estirar hacia abajo. Alarga el coxis hacia el suelo mientras extiendes la columna vertebral desde la base hacia la corona de la cabeza. Mantén el cuello erguido y suave.

7Relajarse y respirar
Dirige tu atención a las sensaciones sutiles dentro del cuerpo y cómo les afecta la respiración. Respira profundo y constante de entrada y salida a través de la nariz. Suelta cualquier tensión en la cara respirando y suavizando los músculos alrededor de los ojos, la mandíbula, la boca y la lengua. Nota otras tensiones en el cuerpo: el cuello, los hombros, las manos. Enfócate en ellas y con pequeños movimientos interiores, relájate dejando ir la tirantez.

8Cambia de lado
Puedes sentarte en esta posición durante cualquier periodo de tiempo. Una vez que estés listo para desdoblar las piernas, alterna la cruz suavemente. Se puede dividir el tiempo que dedicas a practicar esta postura, pasando la primera mitad con la pierna derecha hacia adelante y la segunda parte con la pierna izquierda hacia adelante.

Modificaciones

Aliviar el dolor de rodilla: Puedes apoyar las tibias exteriores con mantas dobladas y/o enrolla calcetines y ponlos detrás de las rodillas antes de cruzar las tibias.
Apoyar las caderas: Amplia el doblo de las rodillas para dar más espacio a las caderas y/o siéntate en mantas dobladas de modo que las rodillas estén al mismo nivel o por debajo de las caderas.
Ligerar la espalda inferior: Siéntate con la espalda contra una pared y/o pon un cojín debajo de los huesos de sentarse.
Relajar los hombros estrechos: Entrelaza los dedos y estira los brazos sobre la cabeza repitiendo varias veces.

Reto

Siempre debes sentarte con la pelvis en una posición relativamente neutral. Sin embargo, a veces puede ser un poco difícil saber dónde se queda neutro sin alinearnos de nuevo. Para encontrar el punto neutro, presiona las manos contra el suelo y levanta un poco los huesos de sentarse del suelo. Haz que los huesos del muslo se sientan pesados mientras balanceas el hueso púbico con el coxis para que sean equidistantes del suelo. Quédate en esa posición durante unas cuantas respiraciones, y cuando estás listo, baja lentamente los huesos de sentarse de vuelta al suelo.

foto1foto3

Juan Taveras

Juan Taveras, también conocido por su nombre espiritual Madhavendra Puri Das, es un instructor de yoga en Santo Domingo, República Dominicana. Con su práctica, Juan trabaja múltiples aspectos de la condición humana—la concentración, la respiración, el cuerpo y la mente—por lo que de exigente y al mismo tiempo de meditativo require el yoga. Su intención es atender las necesidades más importantes de cada practicante, haciendo de sus clases un reto accesible para todos los que desean una práctica holística.
Juan comenzó sus estudios de yoga en la escuela de Prabhuji Yoga aprendiendo diferentes senderos de esta milenaria ciencia: karma yoga, jñana yoga, bhakti yoga, nada yoga, raja yoga, mantra yoga, y kundalini yoga. Luego continuó sus estudios en la Escuela de Yoga Integral Satyananda profundizando en las prácticas anteriores, además de ayurveda, masaje ayurvédico, prana vida, masaje hawaiano lomi lomi fui, yoga hidra, anatomía, fisiología, pranayamas, kriyas, y shatkarmas. Juan actualmente es profesor residente en MiYoga RD donde imparte diferentes estilos de yoga psicofísico, hatha yoga, vinyasa yoga, hot yoga y yin yoga, aparte de sus talleres y clases privadas. Juan es miembro de Yoga Para Todos, una asociación de profesores para impartir clases gratuitas en parques de la República Dominicana.
Si pudieras hacer una cosa para simplificar tu vida, ¿qué sería?
Sonreír.
Si pudieras hacer una cosa para simplificar la vida de un ser querido, ¿qué sería?
Darle todo el conocimiento que pueda para ayudarlo a salir de complicaciones.
Deja tu comentario