Raquel Muñoz

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Raquel Muñoz es la fundadora de Kindest Journey, una página dedicada a investigar sobre productos principalmente de belleza que son veganos, naturales y orgánicos. Su amor por los animales es lo que le hizo empezar este viaje. Justo después de mudarse a los Estados Unidos, hace una década, empezó a indagar sobre el tema de derechos de los animales y la forma cruel de experimentar con éstos para los productos cosméticos y del hogar. Allí mismo, hizo un compromiso consigo misma de no comprar nunca productos que fueran probados en animales. Esa decisión la incentivó a aprender más acerca de ingredientes naturales y orgánicos, y profundizarse más en los aceites, minerales, semillas, granos y todos tipos de productos maravillosos que la tierra ofrece. Cree firmemente en el principio de que los productos que se producen bajo estándares éticos son mejores para ella, para los animales y para este planeta al que todos llamamos casa. Raquel es productora de cine de la República Dominicana y actualmente vive en Los Ángeles, California.

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[button color=”grey” size=”normal” alignment=”left” rel=”follow” openin=”samewindow” url=”http://simplymente.com/category/lux/raquel-munoz/”]Artículos[/button] [divider]Si pudieras hacer una cosa para simplificar
tu vida, ¿qué sería?[/divider]

Reducir el uso de celulares y redes sociales. Las relaciones con otras personas definitivamente son buenas, pero las distracciones constantes son terribles. Quisiera poder apagar mi IPhone y no sentirme estresada, limitar mi uso de redes sociales o simplemente poder ignorar un mensaje de texto. Aprender a estar más presente, valorar el tiempo con las personas a mi alrededor, cultivar relaciones, y centrarme en lo importante y no en la “urgencia”.

[divider]Si pudieras hacer una cosa para simplificar
la vida de un ser querido, ¿qué sería?[/divider]
Creo que le daría un consejo, algo que tuve que aprender a hacer yo para simplificar mi vida y es: aprender a decir no sin sentirse culpable. A veces nos vemos presionados a decir que sí a todo el mundo y eso sólo nos causa estrés. Hay que aprender a poner límites, a priorizar, a entender que no siempre hay que complacer, y que a veces no está mal ser un poco egoísta. Si usamos las palabras y la actitud correcta nuestra decisión no debe afectar negativamente ninguna relación.