Merienda sana

Cuando se acerca la hora de la merienda siempre tengo un hambre horrible. Sobre las cuatro de la tarde mi mente racional me dice que todavía debería estar llena del almuerzo, pero mi estómago gruñe en respuesta a que la cena no es por tres horas más. Es en este punto que a todos el estómago empieza a ganarle a la mente. Tenemos pensamientos de los donuts glaseados que nuestro colega dejó en la sala de reuniones en la mañana, o tomando helado directamente del recipiente cuando nuestros hijos no nos están mirando, o no lo quiera Dios, la barra de caramelo medio comida que alguien dejó en el asiento de atrás de nuestro carro. Son en estos momentos oscuros cuando te juras que las máquinas expendedoras susurran murmullos de amor más dulces que cualquier amante que has tenido.

Pero, sabes que todas esas calorías vacías y sobrecarga de azúcar te van a dejar un zombi ya a las cinco de la tarde, con hambre e insatisfecho buscando tu próxima víctima. Y aunque sabes que la ruta para seguir es la opción saludable, a menudo no es tan fácil pensar hacer en esto al momento. Las meriendas como hora para las verduras y frutas crudas puede ser la opción obvia si estás listo y preparado para estos momentos tentadoras. Prepara un tupper con fruta y verduras crudas y cortadas, acompañadas por un puñado de frutos secos o galletas integrales. De esta manera te llenarás de buenos alimentos, te sentirás satisfecho y alimentado, ¡y aún así tendrás un buen apetito para la cena!

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