Nuestro ADN

¿Realmente sabemos lo que somos cuando nos identificamos como una nacionalidad, etnia, o raza? Nuestras predisposiciones familiares o sociales de alinear con cierta genética u otra, puede dejar fuera partes de nuestras historias familiares. La idea de ser “puro” o “100%” de algo niega realidades que nos ayudan a conectar con nuestro pasado y presente. Cuando nos damos cuenta de que parte de nuestro ADN contiene genes de personas con quienes no nos queremos identificar, llegamos a entendernos mejor a nosotros mismos a través del otro ajeno. Lo que menos esperas puede formar la esencia de quien eres.

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