¿Aburrirse o aburrido?

Por Rafael Morla 

El aburrimiento es una sustancia de laboratorio fabricada por la mafia del dólar cuando ni siquiera se habían independizado las trece colonias de Norteamérica. Es sabido por algunas sectas que en la prehistoria existió esta manifestación metafísica que hoy en día es casi moda. Un bostezo al escuchar un discurso bien elaborado es prácticamente tener estilo, ni decir de cerrar los ojos en señal de hastío cuando la reflexión se asoma. ¿Por qué nos gusta tanto decir que estamos aburridos? Perdonen aquellos a los que no les sirva el sombrero, es que tengo ínfulas de totalitarista.

Aunque los videojuegos nunca fueron mi adicción, confieso haberme divertido estando aburrido, yo en algunos episodios de mi vida disfruté el momento (quien pueda responderme de manera honesta el significado de ese término, mándeme un correo electrónico a la dirección que no voy a revelar). Tal vez la clave se encuentre en la incapacidad de estar solos. Aquí me atrevo a decir que todos piensan como yo (y si no, se están mintiendo a sí mismos). El siglo XXI es la época de los solitarios que no pueden estar sin compañía. Tanto como el aburrirse, el agruparse, junto con la congregación, la multitud, las masas amorfas, polimorfas o uniformadas, son una tendencia de la actualidad.

El aburrimiento es global, pero ser aburrido es un crimen. Los estereotipos fabricados por el mass media (que las Spice Girls no me escuchen, Justin Bieber debe ser un artista, en fin, él tiene discos y recibe millones). Decía que una cosa es estar aburrido y otra muy diferente es serlo. Cuando estás  puede ser por accidente o por una postura temporal de rebeldía a lo que te impone la televisión por cable (hay muchos otros ejemplos, pero quise dar éste); sin embargo, cuando eres te comprometes con ser un PERDEDOR. Cuando eres aburrido existe la posibilidad que nunca formes parte de lo que debe ser una persona (ya ese es otro tema que… realmente me tomé un sorbo de la sustancia que según algunas sectas fabricaron cuando ni si quiera se habían independizado las trece colonias de Norteamérica. No puedo citar, ni siquiera sé si lo inventé porque estoy aburrido).

Ojo… o post data… o… nota al pie de página, o a la cabeza de la página, o en sus pies… nunca me gustaron los videojuegos… canté “If you wanna be my lover” y no soy aburrido, pero, me di cuenta, o me he dado cuenta, que la definición de aburrimiento debe ser revisada o analizada desde su origen para poderla comprender en su justa dimensión.

Rafael Morla

Rafael Morla

Rafael Stalin Morla de la Rosa es un egresado de la Escuela Nacional de Arte Dramático y la Escuela Nacional de Danza en Santo Domingo, República Dominicana. Es becario de SINACREA, un proyecto del Ministerio de Cultura de la República Dominicana que culminó con la publicación de una obra de teatro. Fue actor del Teatro Rodante Dominicano y dramaturgo con obras montadas por otros directores. Como director de teatro, ha creado un grupo llamado Movimiento Saturado, el cual ha montado tres espectáculos, dos de los cuales han sido presentados en el Festival Internacional de Teatro Dominicano. Es bailarín de la Compañía Nacional de Danza Contemporánea de la República Dominicana donde ha coreografiado dos piezas de danza en la Plataforma de Jóvenes Coreógrafos. Actualmente, es maestro de Danza Contemporánea y Teatro en la Escuela Nacional de Arte Dramático. Rafael reside en Santo Domingo, República Dominicana.
Si pudieras hacer una cosa para simplificartu vida, ¿qué sería?
Respirar.
Si pudieras hacer una cosa para simplificar la vida de un ser querido, ¿qué sería?
Respira y deja respirar.
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